11 de Julio, día de la dignidad nacional ¡A re-nacionalizar nuestros recursos!

El sueño de Recabarren se hizo realidad 51 años despues. 11 de Julio de 1971, Día de la “Segunda Independencia”.

 

Es común escuchar la frase “el sueldo de chile” para hacer mención a la importancia del cobre para la economía nacional, sin embargo durante gran parte de nuestra historia -y todavía hoy- el rojo metal ha estado en manos de compañías transnacionales que saquean nuestros recursos y solo dejan un recuerdo de miserias y pueblos fantasmas en nuestra tierra.

De este modo la gran minería del cobre estuvo en las garras de compañías Estadounidenses  como la Kennecott Copper Company y Anaconda Copper que “durante 60 años obtuvieron ganancias superiores al valor de todo el patrimonio logrado en Chile durante 200 años. Entre 1920 y 1970 generaron utilidades por más de 5.000 millones de dólares, con una inversión que no superó los 500 millones de dólares”[1].

Por ello el hito de la nacionalización del cobre, desarrollada durante el gobierno de la Unidad popular y celebrada en la plaza de Rancagua aquel 11 de Julio de 1971, marcó un profundo punto de inflexión para la historia de la economía nacional, dejando atrás la sumisión al capital extranjero y dando un consistente paso hacia la independencia económica. Ya sabemos cómo se tomó esta noticia el capital foráneo y el gobierno de los EE.UU… Financiando la desestabilización del gobierno y promoviendo el cruel golpe militar.

Hoy, a 48 años de este suceso, la realidad nos parece muy diferente, la dictadura y la posterior seguidilla de gobiernos neoliberales han re-privatizado el cobre, “el Estado a través de Codelco sólo controla el 30% de la producción cuprífera, mientras que el 70% se encuentra en manos privadas.”[2]

Ante este panorama, cobra especial relevancia volver a visitar la historia para recoger sus desafíos, ya es hora de abrir la discusión, seria y profunda, sobre los recursos naturales de nuestro país. Más aún, en una hora en donde pensiones, educación y salud, derechos de nuestro pueblo, tienen un financiamiento paupérrimo y debemos mirar como las transnacionales se llevan utilidades a manos llenas. Ya es hora de pensar en una renacionalización. Ya es hora de pensar una política de desarrollo para los más postergados, cuya columna vertebral sea la soberanía económica.

Dejamos a continuación las palabras de Salvador Allende, pronunciadas en la plaza de Rancagua durante el acto por la nacionalización del cobre:

“Hoy es el día de la dignidad nacional y de la solidaridad. Es el día de la dignidad, porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política.

Por eso, nada más significativo el que haya escogido para hablarle a la patria como Presidente de ella, Rancagua, la Plaza de los Héroes. Aquí se sienten el ayer y el pasado, el heroísmo de los que lucharon y sacrificaron sus vidas para darnos sentido y contenido de pueblo.

Aquí está presente la imagen de O’Higgins y aquí podemos decirle al padre de la patria que somos sus legítimos herederos, y que fue el pueblo el que ganó esta batalla de la independencia y la dignidad nacional.

Destaco lo extraordinario de este acto. Cómo se ha reunido el pueblo de Rancagua, cómo están aquí campesinos, empleados, profesionales, técnicos, mujeres y jóvenes. Cómo diviso desde esta tribuna los cascos de los mineros que traen, en la palabra de sus dirigentes, el compromiso ante la historia y su conciencia de ser ejemplares trabajadores para hacer producir más al cobre y entregarlo al servicio de la patria.

No queremos ser un país en vías de desarrollo que exporte capitales; no queremos seguir vendiendo barato y comprando caro. Por eso, ahí está el programa de la Unidad Popular, que es un programa esencialmente patriótico, puesto al servicio de Chile y los chilenos. Y por eso estoy aquí, como Presidente del pueblo, para cumplir implacablemente ese programa.

Tenemos que superar los grandes problemas que hemos heredado, las prácticas irracionales de trabajo que son tan dañinas como las deficiencias técnicas. Deben resolverse con cambios revolucionarios las relaciones de trabajo en los propios centros de trabajo que sólo un Gobierno de trabajadores puede poner en marcha.

Compañeros mineros, trabajadores duros del rojo metal: una vez más debo recordarles que el cobre es el sueldo de Chile, así como la tierra es su pan. El pan de Chile lo van a garantizar los campesinos con su conciencia revolucionaria. El futuro de la patria, el sueldo de Chile está en las manos de ustedes. A trabajar más, a producir más, a defender la revolución desde el punto de vista político con la Unidad Popular y defender la revolución con la producción que afianzará el Gobierno del pueblo”

(Extracto del discurso del Presidente de Chile, Salvador Allende Gossens, Rancagua, 11 de julio de 1971)

 

Radio Manque

Sembrando autonomía y libertad

*Foto portada mural “El cobre para Chile” de Raúl Cancino.

[1] https://www.lemondediplomatique.cl/Nacionalizacion-y-privatizacion.html

[2] Ídem.

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